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Antiguo Egipto

El antiguo Egipto nos resulta familiar, pues su historia y cultura forman parte de la cultura Europea. Para los europeos Egipto tiene una atracción peculiar y un fondo degradado que lo convierte en un objetivo con una percepción de magia y esoterismo.

Geografía del antiguo Egipto

Seguro que en alguna ocasión has escuchado aquello de “Egipto es un don del Nilo”. Sí, esta frase de Heródoto ejemplifica a la perfección la peculiar geografía de Egipto.

Antiguo Egipto mapa
Mapa del Antiguo Egipto

Egipto está rodeado por el desierto. Desde el Nilo hasta el Mar Rojo se caracteriza por una estepa. Se trata de una zona carente de lluvias, aunque el Nilo creó un ambiento óptimo para la agricultura. Para su estudio el valle se divide en dos:

  • Bajo Egipto: El delta del Nilo. Es un área inmensa de islas, canales y tierras pantanosas, rica en vegetación y caza.
  • Alto Egipto: El resto del valle del río. Es un territorio estrecho delimitado por el desierto, con un clima seco y cuya expansión dependía de las conquistas del Imperio Egipcio. Aunque no lloviese, en junio la nieve de la región de los lagos se derretía, creciendo las aguas del Nilo, que en julio alcanzaban el delta produciendo una inundación natural que al retirarse dejaba limos y otros nutrientes transportados por el agua. Después de preparar la tierra, en septiembre comenzaba el ciclo agrícola.

Egipto disponía de materias primas básicas como metales y piedras, aunque también exportaban productos de Arabia, África y las islas del Egeo.

Libros del Antiguo Egipto

Te dejamos una selección de los mejores libros en español para estudiar y comprender el Egipto antiguo. De ellos hemos sacados la información de esta web.

Documental de Egipto en la antigüedad

A continuación te dejamos un esclarecedor  y ameno vídeo de youtube, a modo de documental, perfecto para explicar el antiguo Egipto a los niños en 13 minutos. Aunque también los mayores aprenderemos un montón de cosas. Después continúa leyendo para conocer su historia y cultura.

Curiosidades de Egipto en la antigüedad

Al igual que en todas las sociedades del mundo antiguo la religión y los dioses jugaron un papel destacado en el Egipto faraónico, por eso, antes de comenzaremos este apartado sobre curiosidades del antiguo Egipto con dos breves apartados sobre estas cuestiones.

La Religión del Antiguo Egipto

La religión egipcia es difícil de comprender hoy en día. Más que de creencias habría que hablar de cultos. De dioses a los que se rendía culto en determinados lugares y eran considerados los protectores de esa ciudad, pues para los egipcios los dioses eran los responsables de todo lo que sucedía en la vida cotidiana.

Por otro lado tampoco puede hablarse de una religión oficial, pues existía la religión de los templos y la que practicaba el pueblo, esta última mucho más difícil de estudiar por la falta de testimonios escritos.

Dioses Egipcios

Desde el primer momento puede observarse la existencia de un panteón egipcio compuesto por dioses con una funciones claras y que tenían una estrecha relación con el faraón. Según los textos, la importancia de cada dios variará con el tiempo, aunque los principales dioses egipcios fueron Horus, Ra, Osiris, Isis o Amón te dejamos una lista con los nombres de muchos de los dioses.

  • Horus
  • Ra
  • Osiris
  • Isis
  • Amón
  • Inpu
  • Anuket
  • Hepu
  • Iten
  • Itemu
  • Bastep
  • Hep
  • Ptah

Los faraones

A los soberanos egipcios se les conocía como faraones, ¿qué por qué este nombre?, pues porque era como se les menciona en la Biblia. Al faraón se le consideraba un dios, aunque hay indicios que hacen pensar que al menos, durante el reino Antiguo y el Primer Período Intermedio, la población no les consideraba como tales.

El faraón era la única persona en Egipto que podía tener varias esposas, lo que provocó muchos de los problemas sucesorios e intrigas palaciegas por hacerse con el poder. Desconocemos como se elegían a las esposas principales, entre las que saldría el heredero, pero es casi seguro que debían tratarse de mujeres pertenecientes a la familia real.

También existieron faraones femeninos o reinas. Ya durante el Imperio Antiguo, Merneit, la esposa del faraón Uadyi llegó a gobernar. Tal vez durante la minoría de edad de su hijo. Aunque los casos más conocidos de reinas egipcias son Nefertiti, Hatshepsut o Cleopatra VI.

Arte egipcio

Sin duda, dentro del arte del Egipto antiguo destacan las construcciones monumentales como los templos o las pirámides, estas últimas, uno de los símbolos más conocidos de Egipto. Pero también, gracias al excepcional clima de la región, se han conservado numerosos sarcófagos, esculturas pinturas murales y pequeños objetos que constituyen verdaderas obras de arte. Por no hablar de las joyas y otros objetos preciosos encontradas en algunas de las tumbas que no fueron saqueadas durante la antigüedad.

Todo ello nos habla de la existencia de artesanos con grandes dotes para la realización de trabajos manuales. Tampoco debemos olvidar que la escritura en sí constituía en ocasiones obras de arte o formaba parte de estos, como por ejemplo en el caso de los obeliscos con una inscripción grabada.

¿Cómo eran las pirámides egipcias?

Aunque las más conocidas son las pirámides de Gizah, pertenecientes a los faraones Keops, Kefrén y Micerinos, existen muchas más, y también de forma escalonada, como la pirámide escalonada de Zóser en Saqqara. Las pirámides eran el lugar de enterramiento de personas destacadas de la sociedad como faraones y altos dignatarios y están realizadas con ladrillos regulares, son de diferente tamaño y en su interior presentan pasillos y salas en las que se depositarían los cuerpos del difunto, ofrendas y ajuares.

Escritura egipcia

Si algo es conocido entre el gran público del Egipto faraónico, además de sus pirámides, es la escritura jeroglífica, un peculiar sistema a base de signos con formas naturales como pájaros, serpientes, vegetales y figuras humanas. Los signos jeroglíficos podían ser de dos tipos:

  1. Ideográficos: un signo que representa una palabra o una idea.
  2. Fonográficos: signos que representan una sílaba.

Pero además del famoso jeroglífico descifrado por Chmpollion gracias a la piedra Rosetta y que se utilizaban sobre todo en textos oficiales y tumbas, los egipcios tenían otros dos sistemas de escritura:

  1. El demótico: utilizado desde finales del Reino Antiguo, principalmente en textos económicos y literarios.
  2. El hierático: puede considerarse una variante cursiva del jeroglífico y fue empleado para textos administrativos y religiosos.

La vestimenta y el maquillaje de los antiguos egipcios

Los hombres de las clases populares egipcias vestían con un taparrabos y, en ocasiones, se ponían una especie de falda que sujetaban con una especie de cinturón. La nobleza, además de llevar esta falda, aunque en su caso bordada, también llevaban una túnico o una especie de saya corta con muchos pliegues. La vestimenta del faráon era muy similar, aunque en su casa llevaba el famoso calembe real al cuello.

Las mujeres llevaban una especie de vestido largo sujetado con dos tirantes, aunque durante el Reino Nuevo, las mujeres de clase social elevada podían llevar una capa que les cubría los hombros. Además, las mujeres egipcias acostumbraban a maquillarse, especialmente con polvos para blanquearse la cara. Además, algunos polvos y aceites servían para protegerse de problemas como la sequedad de la piel o la conjuntivitis.

En cuanto al calzado, tanto hombre como mujeres protegían sus pies con sandalias realizadas con materiales vegetales o cuero.

Los gatos en el antiguo Egipto

El animal de compañía por excelencia de los antiguos egipcios. El término egipcio para referirse a los gatos es miu y aparecen representados en multitud de escenas pictóricas que hacen referencia a la vida cotidiana. Después de esta curiosidad sobre los gatos y el antiguo Egipto centrémonos propiamente en la sociedad.

Imágenes y fotos del Antiguo Egipto

Te dejamos una lista con imágenes y fotos de monumentos y objetos arqueológicos egipcios. De momento son solo unas pocas imágenes, pero las iremos ampliando próximamente.

El redescubrimiento del Antiguo Egipto

Viajeros y peregrinos medievales

Egipto siempre fue una región cercana para Occidente y quedó grabado en un discurso del Mediterráneo relativamente helenizado, incluso llegó a formar parte de Roma. Los historiadores romanos incluían a Egipto en Grecia y personajes como Heródoto o Diodoro lo visitaron y nos contaron sus costumbres, creencias, culturas, etc. Pero con el tiempo se perdió la capacidad de interpretar el jeroglífico, desapareciendo la conciencia singular de Egipto.

Para algunos, Egipto solo era el lugar en el que la Sagrada Familia huyó de Herodes. Pero con el tiempo a Egipto comenzaron a llegar viajeros que hablaban de pirámides, obeliscos y grandes construcciones. Tal fue el caso de Benjamín de Tudela en el siglo XII, quien denominó a las pirámides como “los graneros de José”.

A lo largo de los siglos XV, XVI y XVII Egipto fue visitado por peregrinos que viajaban a Palestina y muchos de estos viajeros lo mencionan en los libros que publican a su vuelta. Pero habrá que esperar hasta el siglo XVIII para que aparezcan las obras que lo analizan con un cierto carácter científico, como la de Carsten Niebuhr.

Aventures, militares, diplomáticos y coleccionistas

Pero en el siglo XVIII, destaca por encima de todos, la expedición militar francesa para invadir Egipto y Palestina con el objetivo de cerras el camino de Gran Bretaña hacia la India. Pero no se trataba de una misión militar al uso, pues junto a los soldados viajaba todo un ejército de estudiosos compuesto por especialistas en todas las ramas de la ciencia que tenían la misión de estudiar Egipto desde el punto de vista arqueológico, geográfico, botánico o mineralógico.

En definitiva, la expedición ordenada por Napoleón fue un fracaso en el ámbito militar, pero un auténtico éxito desde el punto de vista científico. El resultado fue la publicación entre 1809 y 1828 de la monumental “Descripción de Egipto”, una obra con 9 volúmenes y 11 tomos de láminas en donde, entre otras cosas, se recogían grabados de las antigüedades encontradas como el de la piedra rosetta que permitió a J. F. Champollion descifrar el jeroglífico.

A partir del intento de ocupación de Francia la situación en Egipto cambió. Tanto Inglaterra como Francia se volcaron en el intento de descifrar los jeroglíficos egipcios y en el coleccionismo de piezas de la cultura egipcia. Será a partir del libro “Viaje al Alto y Bajo Egipto”, publicado por Dominique Vivant Denon, miembro de la misión francesa de la expedición, cuando el antiguo Egipto se puso de moda en Occidente.

A su vez, en el interior de Egipto aparecieron sectores de la sociedad que realizaron un intento de modernizar el país. Ya en el 711 Alí inició una política de remodernización, para lo que contrató a técnicos en todas las especialidades, aunque lo que esto provocó en el ámbito del coleccionismo fue el asentamiento de europeos en busca de piezas arqueológicas que saqueó el país.

En esta lucha por el coleccionismo destacó el cónsul francés Bernardino Drovetti que entre 1810 y 1814 creó una primera colección de antigüedades que después ampliaría una década después y terminaría legando parte de ella a la ciudad de Turín.

Un personaje extremo, pero clave para comprender los inicios de la investigación en Egipto fue Giovanni Battista Belzoni, quien trabajó a las órdenes del general británico Henry Salt. Belzoni arrasó con el Valle de los Reyes, pues utilizaba dinamita para sacar a la luz las ruinas de los antiguos egipcios, así descubrió la tumba de Seti I. Gracias al trabajo de Belzoni, Salt consiguió formar varias colecciones de antigüedades, una de las cuales donó al Museo Británico y otra al Museo de París, en una época en la que las dos ciudades empezaban a dotarse de piezas egipcias y mesopotámicas.

Además de estos trabajos, las investigaciones más importantes fueron las de Jean François Champollion, estudioso de las lenguas y clave en el desciframiento de la escritura egipcia. Champollion pensó que los egipcios de la época de los faraones utilizarían una lengua preárabe, y en época del estudioso la única comunidad que hablaba una lengua preárabe eran los coptos, por lo que decidió estudiar su lengua.

Mientras Champollion estudiaba copto apareció la piedra Rosetta, escrita e griego, jeroglífico y otra letra más cursiva. Al ser el griego una lengua conocida buscó aislar el nombre de los faraones en la escritura jeroglífica. El 14 de diciembre de 1822 se dio cuenta que la escritura jeroglífica era simultáneamente ideográfica y fonética.

Poco después escribió su obra y dedicaría toda su vida a la investigación del antiguo Egipto. Igualmente, emprendió un viaje muy revelador junto a Rosellini por Egipto, pues para entonces ya eran capaces de leer las inscripciones de templos, esculturas, obeliscos, etc.

El comienzo de la investigación arqueológica en Egipto

Entre los años 1830 y 1900 los europeos se hacen presentes en Egipto y darán comienzo las primeras excavaciones arqueológicas científicas, a la vez que se aprueban las primeras medidas para evitar el saqueo del patrimonio de Egipto.

Entre los nombres de la primera época destacan Lepsius y Wilkinson.

  • K. R. Lepsius: enviado por el zar de Rusia llevó a cabo un estudio del antiguo Egipto. Para ello reprodujo el mismo viaje que años antes había realizado la misión francesa de Napoleón y a su vuelta publicó una obra de 10 años de trabajo.
  • J. G. Wilkinson: se le considera el fundador de la egiptología y fue uno de los primeros en excavar en Tebas.

Estos primeros arqueólogos seguían teniendo el objetivo de conseguir piezas para los museos, pero a mediados de los 50 del siglo XIX, Francia, en su intento de alcanzar una hegemonía internacional, se volcó en la cooperación con los egipcios y se creó el Servicio de Antigüedades de Egipto, institución desde la que se pusieron en marcha diferentes excavaciones como las realizadas por Auguste Mariette, y que pretendía controlar la salida de piezas, quién y dónde se las llevaba.

Fuentes y referencias: