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Gilgamesh, Enkidu y el Toro del Cielo

La tablilla del mito de Gilgamesh, Enkidu y el Toro del Cielo

El texto de Gilgamesh, Enkidu y el Toro del Cielo se conserva en mal estado por lo que en ocasiones no se puede hacer una interpretación fiable de ciertos pasajes. Incluso a veces es imposible aventurarse a cualquier tipo de interpretación. En los catálogos de las bibliotecas babilónicas se conocía este texto como “Valiente en la batalla”, palabras con las que comienza el relato, y narra un conflicto entre la diosa Inanna y el rey de Uruk cuando la primera pretende casarse con Gilgamesh y este la rechaza.

Fragmentos más destacados del poema

A continuación te dejamos algunos de los pasajes más destacados del mito de Gilgamesh, Enkidu y el Toro del Cielo.

[…] – “¡Morlaco salvaje mío: tienes que ser nuestro marido; no dejaré que te vayas! ¡Soberano Gilgamesh, morlaco salvaje mío: tienes que ser mi marido; no dejaré que te vayas! (…) Gilgamesh: sé tú su señor, y sea yo su señora”. […]

[…] “¡No permitiré que entre en tu aposento nada de Inanna, ni que la Señora del palacio sujete tu valiente brazo” […]

[…] – “Pequeña mía, ¿a qué vienen las lágrimas sucias y tantos bufidos?”

– “Es por el morlaco gigante que anda suelto en uruk, por Gilgamesh, ese morlaco gigante que anda suelto en Uruk! ¡No pude entregarle lo que lleva mi nombre! ¡De ahí las lágrimas sucias y los bufidos! Padre mío:¡Entrégame el Toro del Cielo; déjame matar al soberano, déjame matar al soberano; al soberano Gilgamesh, déjame matarlo!” […]

[…] el rey, como si fuera un carnicero, empuñó la cuchilla. Con idea de darle a Inanna, le cortó un anca al toro y la lanzó hacia ella como una paloma, destrozando la muralla. Tiró el cadáver a sus callejones, sus tripas las tiró en la plaza, su carne se la llevaron por cestas los hijos de viuda de la ciudad, los despojos se los dejó al desollador, con los cuernos hizo dos frascos para las libaciones de óleo a la diosa Inanna en el Eanna. Por la muerte del toro del Cielo, Inanna santa, ¡cuán dulce es tu alabanza!

Fuentes y referencias:

  • SANMARTÍN, J. (2010), Epopeya de Gilgamesh, rey de Uruk, Editorial Trotta, Madrid, pp. 319-321.